Poema: “No es justo que un hijo simplemente se vaya”

(Dedicado a mi hija Sofia Bossi)

No quiero llevarte flores, no quiero
justo ahí donde el abismo del silencio
se mete en mi cuerpo y lo aplasta.
Justo ahí donde no puedo hablar sin llorarte.

Leer más

Poema: “La muerte”

-

(Escrita en el 2006, a los 4 meses de la muerte de mi hija Sofia)

 

Las sombras de la noche me atraviesan
Como si no existiera
Me conectan con algún recuerdo
De lo que pudo ser y quedó anclado

La muerte se lo lleva todo
Aquello que fuimos y lo que pensábamos ser
Arrasa con las creencias y los principios
Las convicciones que nos llevaron toda una vida
Aprender y sostener.

Leer más

Counseling: Terapia psicológica para atravesar el duelo.

Counseling en duelosEl ‘counseling’ o ‘asesoramiento psicológico’ es una terapia procedente de la Psicología Humanística que explica cómo enfrentar la pérdida de un ser querido y la mejor manera de ayudar a quienes la sufren. Se trata de un método muy conocido en los países anglosajones y que practican desde 1997 en España los expertos José Carlos Bermejo y Consuelo Santamaría, que ahora explican sus claves en el libro ‘El Duelo’, lanzado por la editorial La Esfera de los Libros.

Según ha explicado a Europa Press Bermejo, director general del Centro de Humanización de la Salud San Camilo de Tres Cantos (Madrid), en la sociedad actual la mayoría de las personas “interiorizan el duelo, se lo llevan a casa”, ya que se han desaparecido los métodos que empleaban antes para “socializar” este dolor.

 “Paradogicamente, en la sociedad actual ha aumentado la solidaridad con la persona que tiene un duelo en el primer instante de la pérdida. Cada vez va más gente a los entierros”, dice Bermejo, master en Bioética, en gestión de centros sanitarios y responsable del master en ‘counseling’ que se imparte en Madrid y en la Universitat Ramón Llull, de Barcelona.

 

Leer más

Clarin: El counseling, otra modalidad en alza.

Clr Guillermo AriasEl counseling, una profesión de ayuda que asiste a las personas en momentos de crisis y cambio, también está creciendo en la Argentina. Los especialistas en la consultoría psicológica dicen que la gente busca resolver sus conflictos en un lapso más breve (los procesos duran de seis a doce meses) y de forma no tradicional, en vez de acudir a un psicoterapeuta.

Se estima en un 20% el aumento de las consultas y de la cantidad de estudiantes que eligen esta carrera, que dura tres años. Hay más de 20 instituciones donde se dicta, reconocidas por el Ministerio de Educación.

El counseling nació como disciplina en los Estados Unidos y en Europa hace más de 60 años. Hoy está en 35 países. A nuestro país llegó a fines de los ‘80 y la carrera fue reconocida oficialmente en 1992. Es una herramienta dirigida a asistir a personas que no tienen psicopatologías y que necesitan contención emocional en situaciones críticas, sin pretender interpretarla ni juzgarla. Son procesos breves en los que se prioriza lo inmediato más que el pasado.

Leer más

Infobae: ¿El counseling desbanca al psicoanálisis?

Esta nueva técnica se encuentra en la Argentina desde 1987, pero explotó en los últimos años. Ofrece a las personas herramientas para que aprendan a solucionar sus problemas. Infobae.com te cuenta de qué se trata y en qué se diferencia de la psicología.

counselingLa Argentina es un país muy “psicoanalizado”: la terapia freudiana suele ser la respuesta a cualquier problema de desarrollo individual o colectivo de la persona. No obstante, desde hace algunos años se ejerce en el país el counseling, una alternativa a la psicología que, en última instancia, intenta que los sujetos alcancen los mismos objetivos. Aunque, aclaran los counselors, con diferentes herramientas.

Infobae.com dialogó con Andrés Sánchez Bodas, introductor del counseling en la Argentina y director general de la primera Escuela Argentina de Counseling, sobre las características de esta técnica.

“El counseling es una ‘profesión de la ayuda’ que facilita la resolución de problemas existenciales y promueve el desarrollo de las potencialidades de los consultantes”, explicó el especialista.

Si de identificarlo se trata, Sánchez Bodas habla de consultoría, orientación y consejería. “Es la disciplina de ayuda que integra, de manera científica y creativa, conocimientos del campo de la educación, la sociología, el trabajo social, la psicología, la filosofía, la teología, y la antropología, con la intención de asistir a un ser humano, a una pareja, una familia, un grupo o una organización que presente alguna traba o distorsión en su proceso de crecimiento, desarrollo y despliegue de las condiciones potenciales que posee”, indicó.

Sus objetivos son, entonces, la promoción del bienestar individual, y social comunitario; la prevención y asistencia ante problemas y/o conflictos personales y vinculares debilitantes del  bien estar individual y relacional; y la facilitación en procesos de desarrollo personal, para promover el despliegue de los potenciales humanos.

Nacida en los Estados Unidos en la década de 1930, asiste a aquellos “con problemas y conflictos que producen malestares existenciales, dificultando su calidad de vida”.

Características de la técnica

Según explicó Sánchez Bodas, se trata, en principio, de una modalidad dirigida a personas o grupos que no presenten patologías psíquicas o mentales. “Es un proceso de ayuda que se focaliza en la facilitación de la resolución de problemas y el desarrollo personal“, sostuvo.

Por lo tanto, la técnica se centra “en la persona, en su percepción de sí misma y de la realidad, con la idea de favorecer una mejor mirada sobre sí”.

Para ello, un counselor trabaja cara a cara, con recursos verbales, imaginarios y corporales.

El counseling se basa en la hipótesis de que los humanos, como seres vivos,  poseen una tendencia a actualizar sus potenciales, crecer y desarrollarse, denominada “Tendencia Actualizante”. Según rezan los entendidos, ésta es muchas veces desfavorecida por vínculos tóxicos. Entonces, establecer una relación de ayuda en donde el consultante se encuentre y vivencie un clima libre de amenazas y de total aceptación permite que aquello que lo ha trabado se disuelva y la tendencia vital fluya activa hacia un  funcionamiento más pleno y satisfactorio de la persona.

Diferencias y semejanzas con el psicoanálisis

Frente a esta descripción, es inevitable pensar en lo cercano que el counseling está del psicoanálisis. No obstante, las similitudes no serían tantas.

Sánchez Bodas aclaró, en principio, que “el counseling es una profesión en sí misma, con su propia formación e identidad de rol, que no deriva de la psicología sino del trabajo social y la educación y no hay que ser psicólogo para ejercerla” sino diplomarse en los institutos terciarios avalados por el Ministerio de Educación de la Nación.

Con respecto a los lazos que pueden establecerse con la terapia freudiana, el experto destacó que comparten “muchas similitudes en tanto es una relación profesional que pretende la autoexploración para conocerse y llevarse mejor consigo mismo y los demás”, además de ambas ubicarse en la vereda de enfrente del cognitivismo conductual. Sin embargo, aclaró que “difieren en su metodología y en su filosofía del hombre”.

Según dijo, el counseling “no es una terapia en tanto no pretende curar, sino un proceso de ayuda para el desarrollo personal”. Es por ello que “trabaja más en el presente que en el pasado: no utiliza la interpretación, genera de ser posible una relación de persona a persona, no directiva, no dirigida, que no busca la dependencia del consultante“.

“Considera –agregó- que quien más sabe de sí es el que consulta, y que el profesional sólo debe acompañar facilitando con recursos profesionales que el o los consultantes se autoperciban mejor, se saquen los ‘velos’ que les impiden autoreconocerse”.

Frente a esto, el counseling “no pretende reemplazar al psicoanálisis, porque trabaja con otra intencionalidad”, afirmó Sánchez Bodas.

En cuanto al enfoque filosófico, se orienta al fenomenológico existencial, “lo que implica el saber que detrás de toda problemática humana, sea cual sea, está siempre la autopregunta por el sentido de la vida”.

Todos estos rasgos hacen, para Sánchez Bodas, que las personas puedan acercarse al counseling o al psicoanálisis alternativamente pero no en simultáneo.

“Eso confunde. Sí puedo decir que prueben, que tengan  entrevistas y elijan lo que les caiga mejor, lo que sientan que más las ayuda. No se compren lo primero que le sugieran, busquen y elijan, y sepan que si bien los saberes son importantes, lo que más les va a ayudar es un vínculo de confianza con el o la profesional, en el cual se sientan escuchados, no juzgados ni rotulados. Básicamente elijan donde sientan que los comprenden y acompañan con calidez, y solos van a encontrar la salida del laberinto existencial en que se encuentran perdidos”, finalizó el especialista.

Por Barbara Roesler

Fuente: http://saludable.infobae.com/%C2%BFel-counseling-desbanca-al-psicoanalisis/

Leer más

La Nación: “El auge de la terapia corta que resuelve crisis”

Noticia publicada en el Diario La Nación, Junio de 2008.

Counseling,  la disciplina de moda. A diferencia del psicoanálisis, no interpreta a la persona.

Lic. Andrés Sanchez Bodas durante una claseSusana Ingrid Joski, de 52 años, madre de dos hijos, aseguró que el hecho de acudir a una terapia de  counseling  le cambió la vida, y reconoció sentir un profundo agradecimiento por esta disciplina, que propone una forma diferente de las psicoterapias tradicionales para superar situaciones puntuales de crisis.

“Ahora siento que vivo en un momento pleno”, contó Susana, quien se definió como una persona “común” que pasó por circunstancias difíciles. Acudió por primera vez a un consejero (Counselor) hace tres años, poco tiempo después de haberse divorciado. “Ese –dijo– fue el primer motivo que me impulsó a recurrir al  counseling,  luego de reiteradas sesiones con un psicólogo que me buscaba la vuelta a todo y me hacía revisar continuamente mi pasado. Estaba en crisis.”

Tanto le apasionó a Susana descubrir esta profesión que decidió cursar la carrera, y ya terminó los dos primeros años en una de las veintidós instituciones donde en la actualidad se dictan cursos de esa disciplina, reconocidas oficialmente por el Ministerio de Educación.

En la Argentina el  counseling  está creciendo, pues muchas personas optan hoy por resolver sus conflictos en un lapso más breve y de forma no tradicional, en vez de acudir a un psicoterapeuta. Para Eduardo Blacher, ex presidente de la Asociación Argentina de Counselors (AAC), el  counseling  “es una profesión de ayuda que asiste a las personas en momentos de crisis y cambio”. Según Ricardo Sotillos, director académico del Instituto Argentino de Consultores Psicológicos, “es una disciplina de ayuda interventiva y preventiva; el  counselor  realiza entrevistas con personas o grupos que viven un momento de desorientación o crisis”.

El  counseling  nació como disciplina en los Estados Unidos y en Europa en los años 30. En 1987, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo recomendó como el método más apropiado de ayuda, de apoyo y de prevención, y en el exterior ya es moneda corriente.

La función del  counselor  fue ampliando en los últimos años sus áreas de trabajo, que se basa en la teoría del psicólogo estadounidense Carl Rogers, que se centra en la persona. El  counselor  Guillermo García Arias, director de Holos Capital, destacó que el 95% de las consultas psicológicas en los Estados Unidos son atendidas por  counselors  , “ya que se trata de personas sanas con conflictos; sólo el 5% se trata de patologías debidamente derivadas a psicólogos y psiquiatras”.

 Datos locales

En nuestro país, la disciplina fue introducida por el licenciado Andrés Sánchez Bodas, que en 1986 creó la Escuela Argentina de Counseling. En 1992, el Ministerio de Educación oficializó la carrera. En 2001 había alrededor de cinco instituciones oficiales; en la actualidad, hay veintidós.

“En el país, desde hace seis o siete años el  counseling  es un boom. La tendencia al crecimiento de esta disciplina es notable y aumenta cada vez más. Antes había que explicarle a la gente de qué se trataba -dijo Sánchez Bodas, que estudió Psicología en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y es director de Holos San Isidro y Epogé, Centro para el Desarrollo Humano-. Además, desde 2003 la cantidad de alumnos creció un 50%. La gente se dio cuenta de que era muy útil.”

En el país hay unos 6000 egresados y, según los expertos consultados, la cifra está en aumento. Sus objetivos son orientar, prevenir, ayudar a resolver conflictos y promover cambios para facilitar el desarrollo de las potencialidades y el crecimiento de quienes consultan. La empatía, la aceptación incondicional y la congruencia son las tres actitudes que Rogers consideró necesarias en los profesionales.

El  counseling  surgió como una herramienta dirigida a asistir a personas sanas que necesitan contención emocional en situaciones críticas. Según Sánchez Bodas, se diferencia de la psicoterapia tradicional por el modo como se trabaja: no se emite ningún tipo de juicio sobre los consultantes.

En el mismo sentido, Raquel Finkelstein,  counselor  y ex vicepresidenta de la AAC, opinó: “El  counseling  es un modo de acompañar a la persona y de escucharla, sin pretender interpretarla ni juzgarla”. Para Blacher, “es una salida a la resolución de conflictos de una manera más rápida, y desde la autogestión. Es decir, son procesos breves y no terapias tradicionales, en las que se prioriza la situación inmediata más que el pasado del consultante”.

La mayoría de los  counselors  son conscientes de sus limitaciones. La tarea principal tiene que ver con la escucha y el acompañamiento. “No atendemos psicopatologías porque no tenemos el conocimiento ni la formación para diagnosticar”, señaló Blacher. Y aclaró: “Algunos dicen que es una carrera  light  , o que hacemos un uso indebido del título de psicólogo. Pero no somos ni pretendemos serlo.”

Sotillos enfatizó: “Los  counselors  tenemos el ojo bien entrenado para advertir cuándo estamos por tocar los límites. Es decir, cuándo el consultante tiene alguna psicopatología. Para los problemas de fondo, está el psicólogo”. El licenciado Eugenio Pérez Soto, director del Centro Existencial de Logoterapia, destacó el rol orientador del  counselor  . “Debe tener la honestidad de derivar al psicólogo o al psiquiatra a personas con neurosis o a quienes no le encuentren sentido a la vida.”

 El secreto del éxito

Según Ana Garzón,  counselor  , esta disciplina sirve como catarsis. “Se aplican técnicas que permiten trabajar el enojo y la angustia. Las emociones están a flor de piel. La persona está sana, pero se la ayuda a descubrir cómo resolver sus problemas”, comentó.

En cuanto a cuál es la clave del éxito de la profesión, dijo: “Son procesos breves. Lo ideal es que la persona no tome al counselor como bastón, porque le costaría despegarse. Además, es más económico que otros abordajes”.

Según Sotillos, las consultas más frecuentes son por la baja autoestima, los problemas de pareja, la violencia familiar y las adicciones; también las referidas al síndrome de nido vacío o a la falta de motivaciones. Finkelstein agregó: “Acuden por problemas existenciales, temores, duda, desorientación”.

Sánchez Bodas comentó que un 70% de las consultas suelen ser por crisis matrimoniales y por problemas de vínculos. “El  counseling  toma a la persona desde la salud y no desde la enfermedad. La tarea es de escucha y de acompañamiento. No existe una técnica, porque cada persona es única y necesita un modo diferente para que lo acompañen”, agregó Blacher.

Hoy en día, los  counselors  comienzan a hacerse notar en los más diversos ámbitos: hospitalario, comunitario, educacional y laboral, y están integrándose al trabajo interdisciplinario.

Carlos Mascherpa, profesor de portugués, enviudó en 1997. En 2003 consultó a un  counselor  porque no quería trabajar. “Mi primer motivo de consulta -recordó- estaba relacionado con lo laboral, pero también con la autoestima y lo afectivo”. Gracias al counseling, contó, se siente seguro de mí mismo y puede hacer cosas que había considerado como imposibles de lograr.

Esta disciplina le brindó las herramientas necesarias para que él mismo encontrara la solución. Hoy, Carlos aspira a recibirse de  counselor  (empezó a estudiar la carrera, de 3 años, hace un año). Ansía poder trabajar ad honórem en hospitales o escuelas. “Tiene que ver con una necesidad personal y no económica”, concluyó entusiasmado.

Por Julieta Bravo  Para LA NACION

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1025452-el-auge-de-una-terapia-corta-que-resuelve-crisis

Leer más