La muerte de un bebé mellizo o trillizo.

La muerte de su bebé mellizo o trillizo.

Para todas aquellas personas que desean tener hijos, los mellizos y los trillizos son muy especiales. Para muchos padres, descubrir que esperan mellizos o trillizos es una emoción similar a haber ganado la lotería. Muchos lo recuerdan como el día más memorable de sus vidas. Asimismo, muchos futuros padres sienten temor acerca del esfuerzo que implica criar a más de un bebé a la vez. Sin embargo, la emoción de estar esperando a “varios” bebés siempre llega, y hace experimentar en los padres una sensación de paternidad muy especial. Al mismo tiempo, los futuros padres disfrutan de la sensación que crea en la familia y en la comunidad el hecho de estar esperando a más de un bebé. Ya sea que el embarazo fue planificado o sorpresivo, natural o fruto de un tratamiento de fecundación, estar esperando a los bebés se transforma en una de las ocupaciones principales de la vida de los futuros padres. Gracias a los avances tecnológicos, muchos padres saben con prontitud que están esperando a más de un bebé, el número exacto, y pueden conocerlos antes de nacer, gracias a ecografías y otros estudios. Esto contribuye a crear un fuerte vínculo entre los futuros padres y los bebés por nacer. Es frecuente que cada bebé ya tenga su nombre desde el inicio mismo del embarazo. En el caso de aquellos padres que se enteran en el momento del nacimiento que han tenido más de un bebé, la emoción es igualmente inmensa.

El fallecimiento

La pérdida de un hijo es una tragedia para la cual la vida nunca nos prepara, aún en caso de saber que nuestro hijo podía morir. Vivir el embarazo de mellizos o más bebés y luego sufrir el fallecimiento de alguno de ellos es una situación que carece de sentido para los padres –tanto física, mental o emocionalmente. Observar al pequeño sobreviviente implica recordar al bebé o a los bebés que no lograron sobrevivir, y ésta es una situación especialmente desgarradora -para los padres. Esta situación sucede a miles de familias cada año tanto en Estados Unidos de América como en el resto del mundo. La cantidad de embarazos múltiples se ha incrementado considerablemente gracias a los avances tecnológicos en el área de fecundación. Por esta razón, ha aumentado la cantidad de embarazos múltiples (mellizos, trillizos, etc.). Todas las imágenes y publicidades que se observan por televisión no dan cuenta de los numerosos problemas que pueden presentarse: muerte intrauterina de alguno de los niños o de todos, incluso cerca de la fecha de parto; nacimientos prematuros y prolongados días de sufrimiento en la sala de cuidados intensivos neonatales, la desdicha que implica no poder llevar a todos los niños al hogar, la muerte a causa de una procidencia del cordón umbilical, el Síndrome de transfusión entre mellizos, dificultades durante el parto, alguna enfermedad de la madre, problemas congénitos, SMSL o la muerte súbita e inexplicable durante la infancia (SUDC). También existen otros trastornos más frecuentes en los nacimientos múltiples. Muchas familias deciden continuar con el embarazo a pesar de saber que uno de los bebés falleció in-útero, y otras familias se enteran de que alguno de sus bebés no logrará sobrevivir después del parto a causa de algún trastorno grave, como la anencefalia. En algunos casos, el embarazo se inicia con tres, cuatro niños o más y los padres deben tomar la terrible decisión de elegir selectivamente a algunos bebés ya que no todos lograrán sobrevivir. En otros casos, los padres deben decidir concluir con la vida de alguno de los bebés que presente algún trastorno congénito y no logrará vivir. Muchos de nosotros experimentamos la destrucción de nuestro sueño, y el comienzo de un viaje difícil y doloroso que requiere muchísimo tiempo y apoyo.

Luego del fallecimiento

Las circunstancias que rodean al fallecimiento en un caso de nacimiento múltiple suelen ser complicadas y agitadas, debido a una serie de causas: hay más de un bebé, si la muerte se produjo antes del parto o después del mismo, y el hecho de que quizás los otros bebés estén en la sala de cuidados intensivos neonatales. Quizás la madre de los bebés aún esté recuperándose de un embarazo o parto traumático; tal vez los bebés estén internados en diferentes hospitales y por lo tanto los padres deben separarse para que cada bebé esté con uno de ellos. Sin embargo, hay varias cosas que hacer, por el sólo hecho de que se trata de un nacimiento múltiple, y porque hay otro u otros bebés sobrevivientes. Con el paso del tiempo, la familia comenzará a sobrellevar y aceptar lo sucedido, para poder relacionarse de un modo sano con el bebé o bebés que aún viven y nos necesitan.

Ver, tener en brazos y acariciar al bebé fallecido, aún si murió in-útero antes de nacer, nos confirma que realmente tuvimos mellizos (trillizos o más). De esta manera, podremos iniciar el doloroso proceso de duelo y conservar recuerdos que luego rememoraremos en el futuro. No hay necesidad de limitarse a un breve momento en la sala de parto con el bebé fallecido: los padres necesitan y deben pasar todo el tiempo que para ellos sea necesario, incluso durante los días subsiguientes y en la casa funeraria. A pesar de que puede interpretarse como una situación difícil, algunos padres expresan su deseo de sostener en sus brazos a todos sus bebés (ya sean mellizos, trillizos o más) incluso si esto implica trasladar a alguno de los niños desde otro hospital, o agrupar las incubadoras en la unidad de cuidados intensivos antes del fallecimiento de alguno de los bebés o luego del mismo. Estas decisiones suelen ser difíciles cuando el bebé fallecido no presenta un aspecto “normal”. Sin embargo, es importante recordar que no es necesario que los bebés sean perfectos ante los ojos de sus padres. Ellos desearán conmemorar la vida de su hijo y lo verán bello a pesar de su aspecto. Además, es muy importante para los abuelos, hermanos y amigos de la familia poder conocer y despedirse del bebé. Una madre comentó: -“Luego de haber esperado con amor y ansiedad a mis bebés durante todo el embarazo, no quería perderme esta oportunidad de tenerlos juntos en mis brazos, y estoy muy satisfecha por haberlo hecho. Mis mellizos y mi hijo fallecido son reales para mi familia, quienes también pudieron conocerlo”.

Poder tomar fotografías del bebé fallecido, y de todos los bebés juntos, será algo muy importante para la familia en el futuro. Asimismo, será de mucha ayuda cuando se explique al hermano sobreviviente que en realidad tuvo un hermano mellizo (o trillizos o más). Se aconseja que los padres lleven su propia cámara fotográfica (y rollo de 35 mm) y que las revelen en
un lugar donde lo hagan allí mismo. También pueden llevar cámara digital. Si el hospital se ofrece para tomar las fotografías, exíjalas con prontitud, ya que podrían extraviarlas. Las video grabaciones también pueden ser muy adecuadas para conservar esos momentos tan importantes, así como las copias de los videos de las ecografías.

Si los bebés eran del mismo sexo, existe la posibilidad de que fuesen gemelos o “idénticos”, aún si luego de morir uno de ellos no se veían parecidos (incluso si fueron concebidos por fertilización asistida). Para muchos padres es muy importante saber si sus bebés eran gemelos (por motivos médicos o emocionales). Esto puede conocerse de varias formas. Es muy importante que los padres no se demoren en conversar acerca de este tema con el médico.

Muchos padres realizan el bautismo del bebé sobreviviente al mismo tiempo que la ceremonia de conmemoración del bebé fallecido, o bien le rinden un homenaje a ambos en otra ceremonia. Pueden hacerlo semanas o meses después del nacimiento, y pueden enviar una invitación en la que incluyan ambas ceremonias –CLIMB puede brindarles modelos de estas invitaciones. En el caso de aquellos padres que perdieron un bebé en un aborto o tuvieron que optar por concluir con la vida de alguno de sus bebés, ésta puede ser una buena oportunidad para rendirles un homenaje de conmemoración.

Los bebés sobrevivientes continúan siendo mellizos o trillizos a pesar del fallecimiento de su hermano. Es muy importante que el personal del hospital, los familiares y los amigos de la familia respeten el deseo de los padres. Es muy desdichado para un padre que perdió un bebé mellizo o trillizo que el bebé sobreviviente sea tratado como hijo único. Asimismo, es muy difícil para los padres de trillizos o cuatrillizos que sus hijos sean tratados como mellizos.

El regreso al hogar

Los sentimientos que se suceden luego de haber perdido un bebé mellizo o trillizo suelen ser contradictorios: felicidad y tristeza; amor y dolor; necesidad de crear un vínculo con el bebé
sobreviviente y al mismo tiempo despedirse del bebé fallecido. Todos estos sentimientos llenarán los días, semanas y meses venideros. Se trata de experiencias y emociones contradictorias que los padres deben experimentar al mismo tiempo . Los padre aún tienen varios bebés, pero deben ocuparse de aspectos totalmente diferentes para cada uno de ellos.
Además del duelo por haber perdido uno o varios bebés, sobreviene el duelo por haber perdido a “nuestros mellizos o trillizos” (o más). Una experiencia particularmente dolorosa es ver ocasionalmente otros mellizos o trillizos, y muchos padres que perdieron un bebé mellizo o trillizo desearán durante años volver a concebir un embarazo múltiple. Después de perder un bebé, los padres se vuelven extremadamente cuidadosos del bebé o los bebés sobrevivientes, y este sentimiento de temor e inseguridad (aún si los niños son completamente sanos) los induce a resistirse a dejarlos al cuidado de otras personas. El dolor y la necesidad de comprender lo sucedido asoma nuevamente cuando la vida comienza a estabilizarse otra vez, y ese es justamente el momento cuando las demás personas piensan que los padres ya han superado la pérdida. Es por eso que muchos padres se sienten obligados a actuar como si nada hubiese ocurrido. Resulta incómodo escuchar comentarios como: “Al menos…”; “Por lo menos…”, “Deberías…”. Los familiares y amigos que realmente nos ayudan son quienes comprender que nuestro dolor es inimaginable y están dispuestos a estar junto a nosotros y ayudarnos a superarlo.

Es muy importante encontrar la forma de hablar acerca del bebé fallecido, y hallar el momento para conmemorar su vida. Muchos de nosotros estamos convencidos de que debemos vivir el duelo y no evitarlo, para poder disfrutar de nuestro bebé o bebés sobrevivientes. Poder atravesar el proceso de duelo es algo saludable, y disminuirá ansiedades y depresiones en el futuro. Esto nos permitirá estar preparados para conversar en el futuro con nuestros hijos acerca del hermano (o hermanos) que ya no están. De esta forma podremos adaptarnos a las necesidades de nuestros otros hijos. No se sabe a ciencia cierta si el hermano sobreviviente extraña o siente la ausencia del bebé fallecido. No es un tema que pueda someterse a la investigación científica, por lo tanto nunca lo sabremos. Sin embargo, sí sabemos que los padres sienten un dolor devastador ante la muerte de un bebé, y que la relación con los bebés sobrevivientes será mucho mejor si logran expresar sus emociones, y aceptar lo que ha sucedido a través del proceso de duelo. Muchos de nosotros tenemos en la actualidad hijos adolescentes que saben que tuvieron un hermano mellizo, y que a pesar de que la historia es dolorosa, también es en cierta forma especial. Conocer lo sucedido no empañará la felicidad de sus vidas sino que los ayudará a apreciar el hecho de estar vivos y ser felices.

Recordar a nuestro bebé

Dijes angelitosLos padres siempre encuentran el modo de recordar a su bebé o bebés fallecidos e incluirlos en la vida familiar. Algunas formas son usar un anillo, un collar, o un relicario que represente a todos los bebés. También se puede pedir que un artista realice un retrato de todos los bebés (tomando como modelo una fotografía); o bien un fotógrafo profesional puede realizar una
composición fotográfica en la que se observe a la mamá sosteniendo a todos sus bebés. Las artesanías bordadas que aluden al bebé o a los hermanos pueden decorar el hogar, y se puede
incluir al bebé en las celebraciones de la familia. Otros padres encuentran ayuda en los grupos de apoyo, e incluso participan activamente en ellos como líderes. Otra forma de conmemorar a nuestro bebé es plantar un árbol, al que observaremos crecer en el futuro.
También podemos estudiar alguna carrera relacionada con la asistencia a otras personas. Cada familia debe encontrar una forma especial de conmemorar a su bebé. Es muy improbable que un padre pueda olvidar a sus mellizos o trillizos. Sin embargo, con el paso del tiempo y mucha ayuda de otras personas, lograremos que nuestro bebé sea una parte importante de nuestras vidas.

Texto extraído de “Center for Loss in Múltiple Birth CLIMB, Inc.”Red solidaria de ayuda a padres que perdieron uno a más bebés, provenientes de nacimientos múltiples (mellizos, trillizos o más) Página web: http://www.climb-support.org/

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